• Zelda Zonk

Casas de masajes y Spas, mi experiencia

Updated: Mar 21

Esta es la segunda entrega de la serie de 3 post sobre mi recorrido en el mundo del trabajo sexual, la primera fue sobre las agencias de acompañantes .


Hablar de esto es importante, tanto para la persona que está buscando la mejor opción para integrarse al mundo del trabajo sexual como para el cliente deseante de un encuentro erótico especial, con una persona que se sienta cómoda con la experiencia y no esté siendo explotada o mal tratada.


La llave para que cualquier lugar funcione de manera adecuada es encontrar un equilibrio de beneficios, tanto para las persona que trabajan con su sexualidad como para el cliente.

Requisito indispensable es creer en la sexo servidora, pensar el trabajo sexual como eso, como un trabajo, como un conjunto de técnicas y competencias que pueden ser aprehendidas.



Desgraciadamente en mi experiencia ninguno de los lugares que visité me proporcionó un ambiente adecuado, capacitación o alguna garantía que me diera comodidad o seguridad. Se considera a la trabajadora sexual como una mercancía que tiene que ser expuesta y comercializada al mayor número de personas, existe una gran prejuicio: todas somos indignas de confianza, drogadictas y ladronas. Solamente se toma en cuenta como criterio de selección la belleza, lo que lleva a considerar a todas desechables. Entonces, toda la logística del lugar va encaminada al control de las trabajadoras, a su explotación, es decir, sacarles el mayor provecho en el menor tiempo posible rebajando los precios u ofreciendo servicios que incluso pueden llegar a poner en peligro la salud de la sexo servidora.


Voy a exponer una y la peor de mis experiencias en una casa de citas, visité muchos spa pero con mi conocimiento previo pude predecir la mecánica de funcionamiento con anterioridad por lo cual no me quedé en ninguno.


Siempre lo mismo


- Hola!! Te voy a explicar las reglas del lugar

Ok


-Los precios aquí van de acuerdo a la competencia 20$ por un oral, se da servicio parcial de 15, 30, o 60 minutos 60$ la hora 40$ los 30 minutos y 25$ los 15 minutos. El Spa se queda con el 50%.

oook. Mentalmente trataba de recrear un encuentro de 15 minutos y me pareció componerlo como un conjunto de sonidos: tacos relajados, decisión, tacos a prisa, puerta que se abre, una tanga resbalando por las piernas mientras se desata una correa y se corre una bragueta, una boca deja entrar a un miembro erecto y la succión más los leves gemidos producen un chapoteo auditivo, se rasga un empaque con los dientes, las manos a la boca para llevar saliva a la vagina sorprendida por el flashaso, el miembro erecto entra, el calor y la humedad arrancan placeres que se cuelan en el aire, tun tun tun abrupto de la puerta, "lo único seguro en esta vida es que todo se acaba".

Luego pensé que $12.50 y ausencia de orgasmos no era para mí.


-El horario de trabajo es desde las 10 a.m. hasta las 6 p.m si te atrasas o faltas tendrás una multa ya que los clientes que vienen a buscarte se perderán entonces tendrías que pagar lo que pierde la casa.

Yo ya había desistido, pero escuchaba con morbo la canción tantas veces repetida.


-Hay una mirilla estrecha donde podrás ver al cliente que entra, por si es un conocido, pero te recomiendo salir siempre para que el cliente te escoja. Mientras más provocativa te vistas será mejor para ti.

Esta sobre exposición, sin retribución más allá de la probabilidad de la corona de señorita 15 minutos me pareció nefasta y terminó de desalentarme.


A veces pienso que me di el lujo de rechazar este trabajo, que mi posibilidad no es la regla, pero también he aprendido con el tiempo que la información de la existencia de mejores maneras de realizar trabajo sexual aunada a la lucha contra el estigma y la culpa es la que marca la diferencia, yo tuve que hacer este recorrido y espero que otras chicas puedan informarse antes de todas las posibilidades y tomar la mejor decisión.


La casa de citas del terror


He tenido malas experiencias en mi vida, debo ser justa, casi nunca con un cliente, casi siempre con proxenetas. Pero la que voy a relatar a continuación está en mi top 10.


No lograba cuajar mi labor en trabajo sexual como escort independiente, sentía que mis clientes eran escasos y que todo el tiempo que pasaba poniendo y poniendo anuncios era un desperdicio, era solo estudiante en ese entonces, vivía sola y mi economía dependía del sexo por completo.

No tenía estrategias, logística de atención ni publicidad. Me engañaban con frecuencia pues la necesidad me llevaba a aceptar citas en lugares inseguros donde lo mejor que me podía pasar era que me plantaran y haya gastado mi tiempo de preparación, taxi y el viaje.

Decidí buscar un lugar para poder desempeñar mi actividad, también porque mi pareja ya empezaba a sospechar y necesitaba la fachada de un trabajo a tiempo completo.


Llegué a esta casa de citas ubicada en el sector de "Las Casas", un lugar amplio con varias habitaciones, uno de los socios y encargado era un argentino que se anunciaba como masajista también. Las chicas en su mayoría eran extranjeras colombianas y cubanas, trabajadoras del 515 y del éxtasis por las noches.


Las chicas eran muy lindas y varias tenían operaciones pero de alguna forma mi inexperiencia, el hecho de ser coterránea o mi falta de desnudez hacían que me escogieran y esto me valió la enemistad de mis compañeras. En reiteradas ocasiones se perdieron mis cosas, si llegaba tarde se juntaban para pedir que no me reciban, me ponían apodos. Este percance se acentuaba por la actitud del encargado.


Desde el primer día hubo un abuso constante, y siempre creo que el peor acoso es el romántico, el sexual se termina con la consumación del acto pero este en particular tenía rasgos de pertenencia muy marcados. Buscaba quedarse a solas conmigo para cortejarme, al ver que estos intentos no daban resultados empezó a ser agresivo y a querer acceder de forma carnal, al principio esporádicamente y con tintes de juego, luego las cosas se pusieron serias y al final accedí a acostarme con él cobrando, fue una experiencia horrible pues tanta insistencia me había generado un rechazo profundo.


Permanecía en el lugar porque estaba ganando bien, se quedaban con el 25% pero tenían buen marketing y una buena afluencia de clientes. Las habitaciones permanecían limpias y nos defendían de personas mal intencionadas y abusivas, se permitía además contestar el teléfono para conocer al cliente.


Al consumar el encuentro pensó que se le había otorgado una licencia de novio, entonces me daba más responsabilidades, me pagaba extra, me defendía de la incomodidad de las otras chicas que no hacía más que incrementarse, pero a la vez deseaba una disposición romántica constante de mi parte, me provocaba profundo asco. Habían 2 socios más involucrados en el negocio, hablé con ellos pero mis esfuerzos no dieron resultado.


En mi cumpleaños yo había pedido permiso pues mi novio tenía preparada una sorpresa para ese día, nunca me lo quisieron otorgar bajo la escusa de que era la fecha con más alta afluencia de clientes y que podría festejar en la casa. Me negué rotundamente.


Esperaba la llegada de mi novio a las 9 a.m. a las 12 llamaron de la casa para decirme que tenían lista una sorpresa para mí y que me esperaban, él nunca contestó mis llamadas entonces pensé que en vez de lamentarme sería mejor ir a trabajar. Tuve una celebración agradable y luego me pusieron a contestar los teléfonos,


Una de las llamadas fue la de mi novio, "alguien" le había dicho que yo trabajaba como sexo servidora y que si quería comprobarlo se comunicara a ese número luego del medio día. El mundo se me vino encima pues amenazó con contarle todo a mi familia.


Entre la desesperación y la impotencia fui a una de las habitaciones a estar sola y a llorar y este hombre insistía en entrar, en que habláramos, yo había permanecido ahí pues no sabía si mi casa era un lugar seguro, pero quería estar sola. Entró casi por la fuerza y al verme en esa posición de indefensión su mejor respuesta fue querer acostarse conmigo. Siempre cargo en la cartera gas pimienta, se lo eché en el rostro directamente y con toda la rabia que había ido acumulando, tomé mis cosas y salí.


Mi pareja me estaba esperando en mi departamento, tuvimos una discusión interminable, en ese momento con mi autoestima por los suelos pensé que me iba a apoyar y que a su lado estaría a salvo.


Días después me llamaron de la casa de citas, uno de los socios me pedía que retome el trabajo, que los clientes preguntaban por mí, para mi sorpresa mi novio aceptó de buena gana,

pasé algún tiempo más en ese lugar, para darme cuenta que él necesitaba con urgencia un nuevo x-box y le hacía falta dinero para su matrícula.

Continué en actitud enfermisa soportando ahora indiferencia y malos tratos, un día llegó un hombre de apariencia vomitiva al lugar. Me escogió para el servicio, pensé en excusarme pero me presionaron, entré con él a la habitación y tenía muy mala espina, llegué a sentirme demasiado incómoda así que salí al baño. Una de las chicas en el camino oculta en la oscuridad me dijo en volumen casi imperceptible.

-"no regreses muñeca, el argentino te trajo ese tipo para que te contagie, ese hombre está enfermo"


Tomé mis cosas una vez más y salí para esta vez nunca más regresar. Sufrí acoso por meses en redes, tomaron una foto de mi rostro de cuando festejamos mi cumpleaños para publicarla diciendo que estaba enferma, siguieron llamando a mi novio, o bueno ex novio para consultarle sobre mi domicilio o datos de mi familia.


Traía mi auto estima por los suelos, a pesar de eso tomé fuerzas de donde no tenía para alejarme del trabajo sexual y de el intento de proxeneta en que se había convertido mi pareja. Aún era estudiante pero ya vivía sola, eso me generaba muchos gastos que traté de cubrir con trabajos precarizados y mal pagados en los que también sufrí acoso.


Si tienes una experiencia que nos puedas contar me encantaría leerte!! Déjala en los comentarios









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